


Esta servilleta me está dando mucho juego; ya he hecho una frasca, un atril y ahora esta caja.
La verdad es que es preciosa y muy elegante.



Esta servilleta me está dando mucho juego; ya he hecho una frasca, un atril y ahora esta caja.
La verdad es que es preciosa y muy elegante.


Ha pasado por un taller de chapa y pintura... jajaja!!!
La técnica es la que ya sabeis de otras veces: recortar la servilleta con los dedos, ir pegándola con alkil agüado, dos capas de alkil más puro (secando entre ellas), una mano de craquelador Vallejo y pátina de cera y betún de Judea.
Pues aquí la veis, después de haber pasado por la cirujía estética (como la Esteban... jajaja!!!)... A que parece otra?Y eso que no le he hecho gran cosa.
El color que traía era un marfil que se lo cambié por mi ya clásico blanco antigüo, que aunque son parecidos (quizá el marfil tire un poco más a amarillento) para poder difuminar el dibujo de servilleta tuve que dar golpecitos con la esponja y ya se notaba la diferencia entre los dos tonos.


FELIZ 2010!!